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  • Eficiencia Energética

¿Sabías que elegir la temperatura óptima en casa puede marcar una gran diferencia en tu confort térmico y en tu gasto energético? No se trata solo de sentirse bien, sino también de usar de manera inteligente la calefacción o el aire acondicionado. Ajustar el termostato a los valores adecuados según la época del año no solo te permitirá disfrutar de un hogar cómodo y saludable, sino también ahorrar dinero y cuidar del medio ambiente. En este artículo descubriremos juntos cómo encontrar el equilibrio perfecto para cada temporada.

Disfruta de una temperatura perfecta en tu hogar

 

Invierno

Durante los meses fríos, lo recomendable es mantener la temperatura de la vivienda entre 19 °C y 21 °C durante el día. Por la noche, o en habitaciones donde no se requiere tanta calefacción, puede bajarse a 16 °C o 17 °C. Esta ligera reducción no solo ayuda a ahorrar energía, sino que también beneficia a la salud física: dormir en ambientes más frescos mejora la calidad del sueño y favorece el descanso.

Cada grado adicional de calefacción fuera de este rango de temperaturas supone un aumento significativo en el gasto energético, que puede variar entre un 7 % y un 10 %. Por ello, evitar temperaturas excesivas es fundamental para garantizar la eficiencia. Además, un buen aislamiento en ventanas y puertas, junto con el uso de termostatos programables, ayuda a mantener el calor estable sin desperdicios.

 

Verano

En la temporada de calor, el aire acondicionado debe configurarse para mantener la temperatura entre 24 °C y 26 °C. Este intervalo es considerado la temperatura óptima, ya que ofrece un equilibrio entre bienestar y eficiencia energética.

Es un error habitual pensar que fijar el aire acondicionado en 20 °C enfriará la estancia más rápido. En realidad, esto solo obliga al compresor a trabajar con mayor esfuerzo, aumentando el gasto energético y reduciendo la vida útil del equipo. Lo ideal es mantener una diferencia máxima de 7 °C a 8 °C entre la temperatura exterior y la interior. De este modo, se evitan choques térmicos que afectan la temperatura corporal, disminuye el riesgo de resfriados y se protege la eficiencia del sistema.

No olvides que la humedad relativa también juega un papel importante en el confort térmico. Un aire excesivamente seco o húmedo puede generar incomodidad, incluso si la temperatura es la correcta. Mantener un nivel de humedad entre el 40 % y el 60 % es lo más recomendable para el bienestar diario.

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Recomendaciones adicionales

Además de ajustar la temperatura de manera adecuada en invierno y verano, existen una serie de hábitos y mejoras en el hogar que pueden marcar una gran diferencia en el confort diario y en el ahorro energético. Son pequeños gestos que, sumados, ayudan a que el sistema de climatización funcione mejor, consuma menos y te dure más tiempo.

  • Aprovechar la ventilación natural: abrir las ventanas en las horas más frescas en verano y cerrarlas en invierno para conservar el calor.
  • Utilizar ropa adecuada en casa: un jersey ligero en invierno o ropa fresca en verano permiten mantener los equipos a temperaturas razonables.
  • Mantener los equipos en buen estado: limpiar filtros, revisar fugas y realizar mantenimiento regular alarga la vida útil y mejora el rendimiento.
  • Instalar termostatos inteligentes: programar horarios y ajustar la temperatura según la presencia en casa evita consumos innecesarios.
  • Revisar el aislamiento del hogar: paredes, ventanas y techos bien aislados reducen las pérdidas energéticas y maximizan el confort.

En conclusión, la clave para un hogar confortable y eficiente está en encontrar el equilibrio: ni demasiado frío en verano, ni demasiado calor en invierno. Mantenerse dentro de los rangos recomendados —de 19 °C a 21 °C en invierno y de 24 °C a 26 °C en verano— no solo garantizará tu bienestar, sino que también reducirá tu consumo energético.

Con pequeños gestos como los mencionados más arriba, podrás disfrutar de un ambiente perfecto durante todo el año, ahorrar dinero y proteger el planeta.

 

 

 

¿Cuál es la temperatura ideal para ahorrar energía?

La temperatura ideal depende de la estación: entre 19 °C y 21 °C en invierno y entre 24 °C y 26 °C en verano. Mantenerse en esos rangos garantiza confort sin derroches y reduce el consumo energético.

¿Cuál es la mejor temperatura para calentar y ahorrar dinero?

Durante el día, lo recomendable es mantener la calefacción entre 19 °C y 21 °C. Por la noche, puedes bajarla a 16 °C o 17 °C, lo que ayuda a descansar mejor y a reducir el gasto en la factura.

¿Cuál es la temperatura ideal para el aire acondicionado para ahorrar energía?

Lo más eficiente es ajustar el aire acondicionado entre 24 °C y 26 °C en verano. Además, se recomienda que la diferencia entre el exterior y el interior no supere los 7 °C u 8 °C para evitar consumos excesivos y cambios bruscos de temperatura.

¿Cuál es la temperatura perfecta para vivir?

No existe una única respuesta, ya que depende de cada persona y de las condiciones del hogar. Sin embargo, los expertos coinciden en que mantener la casa entre 20 °C y 22 °C en invierno y entre 24 °C y 26 °C en verano es un rango óptimo para equilibrar confort, salud y ahorro energético.

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