Es muy difícil elegir una sola habitación en esta casa renovada en Pontones, en Cantabria. El ambiente bucólico está muy presente tanto en el salón como en la cocina, gracias a los amplios ventanales que ofrecen vistas a los extensos prados de la región y a la característica niebla que se forma en las mañanas soleadas.
Todas las habitaciones mantienen un estilo rústico moderno que conserva los elementos originales de la casa, como las vigas de madera presentes en toda la vivienda, y los combina con piezas modernas que se integran sin perder la esencia del lugar.
El salón está dispuesto alrededor del gran ventanal, garantizando que la vista sea el principal atractivo para quien se siente en el sofá. Lo mismo ocurre en la cocina, donde la mesa isla destaca ofreciendo una vista panorámica de los prados cántabros. Entre estos dos espacios se encuentra el comedor, accesible mediante tabiques de vidrio y lino.
El baño de invitados se caracteriza por sus paredes gris oscuro y por una iluminación agradable y práctica. Se instaló una encimera de madera de acacia para sostener el lavabo. En los demás baños también se encuentran lavabos similares, colocados sobre muebles diferentes, lo que aporta a cada espacio un carácter único.